En el entrenamiento del pasado lunes nos pusimos a prueba con un desafío exigente: un ejercicio de ahorro extremo de combustible. La premisa era clara pero implacable: disputar una carrera saliendo con 15 litros menos de los necesarios para cruzar la meta. La única forma de no quedarse tirado en la última vuelta era aplicar la técnica al milímetro mientras competíamos rueda con rueda.
Muchos simracers cuestionan este tipo de ejercicios argumentando que no se roda a ritmo real de carrera. Sin embargo, subestiman el enorme poder de saber ahorrar y lo aprendido a base de fuerza: o lo haces bien, o simplemente no llegas a meta.
Claves para ahorrar combustible sin perder el ritmo
Para lograr mantener un ritmo bastante sólido de 1:56 en el circuito de Barcelona (marcando incluso vueltas rápidas en 1:53 y 1:52), aplicamos una serie de claves fundamentales de conducción que reducen el consumo sin matar la velocidad del coche.
LIFT AND COAST Y FRENADA PROGRESIVA
La clave principal está en soltar gas metros antes del punto habitual de frenada y frenar progresivamente para no matar el coche. De hecho, en algunas ocasiones se entra colado o con ciertos problemas para dar la curva; ese punto dulce es precisamente donde vas rápido y ahorras combustible al mismo tiempo.
TRAZADAS QUE PERMITEN FLUIR
Otra cosa fundamental es aprender a no matar el coche en medio de la curva, un fallo muy típico de los que llevan poco tiempo en esto del simracing o no han entrenado bien. Es necesario trazar usando toda la pista para aprovechar cada metro e imprimir más inercia. Hay que abrirse bien para fluir a la salida y acelerar tarde, hasta que el coche no esté completamente recto, evitando el vicio de "dar gas, cortar, dar gas...". En coches exigentes sin control de tracción como el Porsche Cup, es clave aprender a salir de curva con el volante recto y una marcha más.
CAMBIO DE MARCHA TEMPRANO Y LÍNEA DE RECTAS
Otra cosa que influye mucho en el consumo es el cambio de marcha temprano (short-shifting) para no dejar que el motor suba alto de vueltas: entrar con una marcha más y salir con una o dos marchas por encima de lo habitual. Aun así, en las rectas era necesario moderar el acelerador, ya que no podíamos ir a fondo todo el tiempo.
En definitiva, este ejercicio es perfecto para controlar las ansias y la agresividad, sustituyéndolas por calma, suavidad y finura en pista. Si quieres ponerlo en práctica con nosotros, echa un vistazo a nuestro planing de entrenos de los lunes.
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