Existe un debate constante en el simracing sobre si es obligatorio dar el salto a una base Direct Drive para competir al máximo nivel. Tras haber utilizado durante casi dos años tanto el Thrustmaster TS-XW (la versión compatible con Xbox) como el TS-PC Racer, la respuesta corta es clara: son exactamente la misma base interna y se han convertido en un auténtico tesoro dentro del mercado de segunda mano.
Si estás buscando un volante capaz, fiable y económico para simracing en PC, analizo desde mi propia experiencia si realmente necesitas gastar más dinero o si esta base sigue siendo una de las compras más inteligentes del momento.
¿Qué ofrece la base Thrustmaster TS-PC a día de hoy?
Estamos ante una base de correa muy madura que resuelve todos los problemas de calentamiento y fiabilidad que arrastraban modelos anteriores como la T300. En todo el tiempo de uso intensivo jamás me ha hecho un extraño ni me ha dejado tirado en medio de una carrera.
6 NM DE FUERZA Y MÁXIMA FIABILIDAD
Según sus especificaciones, la base entrega unos 6 Nm de torque con una entrega de potencia constante. Es un volante todoterreno que transmite todo lo que necesitas sentir en pista para reaccionar a tiempo: pérdidas de tracción, pianos, apoyos y transferencias de peso. Es fácil de configurar mediante su software sin tener que perderte en decenas de parámetros complejos.
LA COMPARATIVA REAL CON UN DIRECT DRIVE
Antes de utilizar esta base estuve compitiendo con un Fanatec CSL DD de 8 Nm. Es evidente que la tecnología Direct Drive ofrece una transmisión de fuerza más pura y directa, pero la realidad es que no echo de menos la base Fanatec en absoluto. Con el TS-PC o el TS-XW me lo paso exactamente igual de bien y puedo ejecutar las mismas maniobras en pista con total precisión.
EL ECOSYSTEMA DE AROS Y SU PRECIO EN SEGUNDA MANO
Comprar esta base nueva a día de hoy a precio oficial no tiene sentido existiendo opciones modernas. Sin embargo, en plataformas de segunda mano como Wallapop se están prácticamente regalando: es muy habitual encontrar estas bases por menos de 200 €.
Además, al utilizar el sistema de *Quick Release* clásico de Thrustmaster, el mercado de aros usados es enorme. Por menos de 100 € puedes conseguir aros tipo Fórmula, GT o redondos para Rally y Drift sin realizar inversiones desorbitadas de 500 € o 600 € como ocurre en otras marcas.
Rendimiento en pista: El piloto marca la diferencia
Para dejar claro que un volante de estas características no supone ninguna limitación en competición, los resultados hablan por sí solos. Con esta misma base de Thrustmaster, Marc Oliveras ha conseguido proclamarse campeón del torneo Supertouring en RaceRoom y ganar la Copa Alpine A110 Cup frente a rivales con equipamiento mucho más costoso.
LA REGLA DEL 80/20 EN EL SIMRACING
En el simracing tendemos a pensar que el material nos hará automáticamente más rápidos, pero la realidad es muy distinta:
• El 80% del rendimiento depende exclusivamente de las manos del piloto, la técnica de frenada, el trazado y la consistencia.
• El 20% restante se divide entre el setup del coche, periféricos, FPS, pantallas y ordenador.
Invertir en una base cara no te garantiza recortar décimas al cronómetro. Todo aquel que quiera mejorar de forma real en velocidad debe centrar el 100% de su esfuerzo e inversión en mejorar su conducción técnica.